El español, la segunda lengua más hablada del mundo
En el mundo hablan español alrededor de 450 millones de personas y se ha convertido en un idioma con un potencial académico enorme. Más de quince millones lo estudian y la labor de organizaciones dedicadas a su promoción y enseñanza es cada vez más reconocida. ¿Qué calificación tendrán las personas que dominen el español? Los expertos se reúnen para ajustar criterios.
El español está de enhorabuena. Su crecimiento como lengua es imparable y cada vez es más común encontrar a personas que lo hablan en cualquier parte del mundo. De hecho, es la segunda lengua más hablada, con alrededor de 450 millones de hispanohablantes, solo superada por el chino mandarín (1.200 millones) y por encima del denominado “idioma internacional”, el inglés!Como dice el director académico del Instituto Cervantes, Francisco Moreno, hablar de un solo certificado lingüístico para el español “es pensar que un solo remedio va a curar todas las enfermedades”.
Moreno considera que éste ha sido “el gran cambio en la última década, ya que la demanda de certificados ha crecido en gran medida, pero también se ha diversificado mucho, acercándose a lo que es la certificación inglesa, aunque no tenga el mismo volumen internacional”.
El reclamo para obtener un buen certificado de conocimientos del español es universal, aunque existen tres grandes focos donde la demanda es muy fuerte: Brasil, Estados Unidos y España.
Respecto a Brasil, una de las potencias emergentes y que forma parte del MERCOSUR, es el único país de Sudamérica de habla no hispana, por lo que existe una evidente necesidad de los brasileños de tener certificados sus conocimientos de español para aspirar a mejores condiciones laborales y poder establecer relaciones fructíferas con sus países vecinos.
En el caso de Estados Unidos, donde casi 50 millones de personas hablan nuestro idioma, el mercado hispano cada vez tiene mayor poder económico y presenta mayores posibilidades de desarrollo. Con una población hispanohablante mejor formada, prolifera un ámbito de relaciones comerciales en el que se siente con más fuerza la necesidad de aprender español y “demostrar que se sabe, porque viven en un entorno donde la influencia hispana cada vez es más fuerte”, apunta Moreno.
En cuanto a España, formar parte de la Unión Europea hace que el conocimiento del español se convierta en un foco de negocio para el resto de países miembros y, además, una oportunidad para abrirse a Iberoamérica.
Por Luis Hernando Vaquero
EFE-REPORTAJES





