Ginebra y sus alternativos
Ginebra y sus Alternativos
Alternativo: Que se presenta o se ofrece como otra posibilidad o en oposición a lo que ya establecido o tradicional
En estos tiempos de tormenta en el mundo cultural ginebrino, llamado alternativo - de verdadero tsunami diría yo- el conflicto que enfrenta la Municipalidad ( La Ville ) a la Usine nos obliga a una profunda reflexión sobre las bases en que se reposa este movimiento para poder entender las verdadera raíces del problema.
La Usine no es solamente el Moloco o la sala de conciertos, existe también el teatro, la danza y otras actividades culturales y no sería sano mezclar las cosas, porque el conflicto es entre algunas personas y no con la Usine en su conjunto. En el fondo es un conflicto de actitudes. Se establecen reglas, y cuando esta reglas son violadas sin ninguna base legitima, es normal que las cosas degeneren, y ahí, inevitablemente entramos en e campo de la sanción, y todo un proyecto se ve en peligro por causa de actitudes, por lo menos infantiles. Un enfrentamiento inútil que resulta en un prejuicio enorme, tanto financiero como de imagen.
Hace siete años que estoy en Ginebra y que tento explorar este universo. Lentamente. Es un mundo de difícil acceso. Estuve cinco años en Artamis y siempre me sorprendió la total falta de comunicación entre los diferentes Ateliers. Cada uno en su mundo, cada uno ocupado en sus cosas. La Asociación murió de muerte natural, por falta de interés, de proyecto común, de identidad. En el fondo Artamis era un conglomerado de talleres autónomos y salas comerciales como L'Etage o Le Piment Rouge. Cumplían su función como espacio independiente dentro de la ciudad, era el único espacio de real libertad. Mis hijos crecieron jugando en un enorme parque de diversiones en donde tenían infinitas posibilidades de crear mundos, andar de bicicleta, pintar. Pero no existía ningún contacto con la comunidad .Toda esta riqueza de creación se mantenía en la privacidad de los talleres, escondida en los proyectos individuales. Los intentos de Puerta Abiertas contaron con participación mínima, teniendo en cuenta que existían alrededor de 300 talleres pludiciplinarios. Interesante fue la exposición colectiva que se hizo en el centro de arquitectura. La gente del barrio desconocía, en su mayoría, lo que sucedía en el interior de sus muros. Fue más conocido como un lugar de dillers y marginales. Triste reputación para un lugar de creación.
Vi Artamis morir lentamente: Cómo un proyecto que hubiera podido iluminar la ciudad fue abandonado, paulatinamente. Finalmente las calles silenciosas, los murales destinados a desaparecer, testigos mudos de la derrota. Por falta de unión, de una visión común con respecto a una forma diferente de vivir, de crear estructuras que permitan formas diferentes de expresión y que tengan su lugar en la sociedad , de contactos con la colectividad, proyectos con les Maison de Quartier... Nada. Artamis fue muriendo de su propia muerte. Los conciertos no hacen una cultura alternativa. Es la creación, la reflexión, las proposiciones, las aspiraciones comunes que crían movimientos. La comunicación es la que aproximas las personas, que las pone en contacto, y es de ahí, del conocimiento mutuo que nacen los proyectos. Que Ginebra sea conocida por su creación y no por la masificación de festivales, de donde los creadores locales están ausentes, o raramente representados. Una verdadera cultura alternativa es la que propone una nueva forma de ver y vivir la sociedad, que se compromete con la comunidad en el esfuerzo de encontrar alternativas reales a los esquemas e ideologías dominantes, es un encuentro de creadores y la comunidad..
Alfonso Vásquez Unternahrer





