T
engo una hija de siete años. Lo que más quiero es que crezca consciente de sus derechos y e su dignidad. Trato de educarla como una persona, como un individuo que forma parte del mundo y de la naturaleza, y no como un objeto destinado a cumplir expectativas familiares y sociales. Trato de darle una educación en donde ella sea consciente de sus derechos, y que ninguna religión, gobierno o persona viole sus derechos naturales a la igualdad y el respeto. Jamás admitiré cualquier falta de respeto de cualquier grupo religioso que sea, porque ninguna religión puede atentar a la dignidad de la persona en nombre de Dios, sino ¿Qué Dios es ese que admite la injusticia, la arrogancia, la estupidez, la ignorancia? Y no solamente hablo del Islam. La religión católica no tiene mucha moral para predicar lo que nuca ha hecho, porque la situación de la mujer en occidente nunca fue un paraíso. Ha sido una larga lucha para que las mujeres en occidente pudieran conquistar un cierto respeto, que todavía no es total, ya que persisten diferencias salariales y de trato enormes, y todavía existe un sector de la sociedad, principalmente en Suiza, que presiona las mujeres a continuar presas en la realidad de la familia, sometiéndolas al encerramiento de las cocinas. Se les niega la capacidad intelectual, como si los hombres fueran más inteligentes y capaces. La prueba, aquí está este mundo de injusticias, y de horror, creado por la genes masculina.