Briney Spears arranca fiestas decembrinas en México
Britney Spears usó play-back, todo México lo supo, y dejó ver que la larga lista de contratiempos y malos tragos que ha pasado en los últimos 10 años, ahora le cobran factura a sus 30, mismos que festejó cantando en la Ciudad de México, porque la “Princesa del Pop” se notó agotada durante su presentación, el domingo pasado en el Monumento a la Revolución, en la Ciudad de México.Miles de personas se dirigían hacia el mismo sitio, más de 2.000 elementos preventivos rodeaban el monumento histórico y las calles aledañas a él; no faltaron los vendedores de playeras, tazas y pulseritas con la imagen de Britney; otros más se recuperaron del buen fin (iniciativa que lanzaron comerciantes a nivel nacional hace 15 días, con rebajas en línea blanca, ropa y electrónicos) con la venta de papas, chicharrones, cigarros, nieves de limón; de binoculares de a 25 pesos, o más económicos de a 20 pesos, hechos con cajas de cartón de leche.
La tarde fresca, las pantallas de plasma encendidas que fueron colocadas a los alrededores para aquellos que no alcanzaron lugar; ahí junto a ellas, familias completas, primos, hermanos y novios que no les alcanzó el dinero para pagar a sus enamoradas los boletos en el Foro Sol un día antes, donde también se presentó la querida Britney con “Femme Fatale Tour”. Todos esperando ansiosamente el inicio del concierto, que se había anunciado a las 19 horas, pero todo sucedió una hora después.
En cuenta regresiva, el monumento histórico que se construyó en el Porfiriato (1910), se alumbró y se cimbró ante los gritos de las más de 50 mil personas que decidieron acudir al evento gratuito organizado por el Gobierno del Distrito Federal.
“Es Britney de verdad?” preguntó una pequeña a su papá, quien la cargaba en su hombros para tratar de que la “viera” más de cerca, ante la casi nula visibilidad que tenían los asistentes que no lograron estar hasta el frente del escenario.
Algunos saltaban para tener mayor visibilidad ante la invasión de binoculares de cartón de un metro de largo que se asomaban por las cabezas de los asistentes. Fue ahí cuando entró a la escena Britney Spears, cantando “Hold it against”, la primera de cinco canciones que interpretó, bailó y sudó junto a sus ocho bailarines en escena.
“Up’n down”, “3” y “Piece of me” cerraron el número de una agitada presentación, que por cierto, fue la misma que mostró una noche anterior en el Foro Sol.
Fue una noche mágica para aquellos que pudieron asistir con toda la familia a presenciar el espectáculo de una cantante de fama internacional sin gastar mucho; fue una noche mágica para los comerciantes y para la propia Britney, que con esta presentación reivindicó la deuda que tenía con los mexicanos desde hace 10 años. Fue una noche mágica para el Gobierno del Distrito Federal, ya que, a pesar de que quedó como confidencial el contrato que hizo con la cantante, inició la Navidad y cerró el año con un buen sabor de boca para los capitalinos preparados para un 2012, año electoral que se avecina.
Elizabeth Hernández





