Minhaj: ¿un milagro o una cortina de humo?
Hace unos pocos meses, nos horrorizábamos con la espantosa hambruna que azota, desde hace años, al empobrecido país de Somalia.
Una de las muestras más impresionantes, fue la imagen de Minhaj, un niño que con siete meses de edad, pesaba solamente 3 kilos.
Minhaj fue recibido en el campo de refugiados en Dadaad, Kenia, donde pocos tenían esperanzas de que el niño sobreviviera.
Allí los médicos le aplicaron tres transfusiones de sangre y lo alimentaron con una dieta rica en vitaminas, además de curarle una tuberculosis que amenazaba aún más su vida.
Luego de tres meses, Minhaj recuperó cuatro kilos y pudo salir del hospital con altas chances de sobrevivir.
¿Es que realmente Minhaj podrá lograrlo? ¿O es que hay una enorme probabilidad de que MInhaj vuelva a estar, en muy poco tiempo, en el mismo estado en el que entró al hospital?
Ojalá que este no sea el único caso de un niño en Somalia, o en cualquier otro país que sufra hambrunas y destierros, que sea salvado.
Y lo más importante, ojalá que esta recuperación haya sido un acto real de preocupación de las autoridades y no algo “políticamente correcto” que tuvieron que hacer porque una foto de Minhaj al borde de la muerte recorrió el mundo.
Mientras tanto, hay otras miles de imágenes horrorosas que no llegan a los grandes medios y que, lamentablemente, no generan la debida reacción de indignación y como consecuencia, una movilización inmediata por la salvación de tanta y tanta gente desvalida.
Fotografía: AP





