PostHeaderIcon Un arma de destrucción masiva: El rol de la titularización en la crisis financiera

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euros-400La banca fue alguna vez un negocio simple y confiable que utilizaba los depósitos de los ahorristas captados a una tasa de interés específica y  prestaba dichos recursos a otros clientes a una tasa superior.

Sin embargo, gracias al desarrollo tecnológico y a la desregularización, los bancos se van transformando en potencias industriales globalizadas. Crean productos extremadamente complejos  y riesgosos que solo doctorados en finanzas pueden entender. Un ejemplo es la titularización, mecanismo mediante el cual la entidad financiera transforma el crédito, que es un activo no negociable, en un título que sí es negociable en el mercado de valores y que, por lo tanto, puede ser adquirido por inversores directamente.

Es un proceso que puede ser muy efectivo para generar liquidez y muy beneficioso tanto para la entidad financiera como para el entorno económico. Sin embargo, puede ser también muy peligroso si se lleva a cabo de manera irresponsable. Así como sucedió en la crisis del 2008, de la cual aun no hemos podido salir. En el afán de generar más y más ingresos, ciertos bancos comienzan a otorgar créditos a clientes que no tienen la solvencia suficiente para cumplir con ellos. Posteriormente, venden o ceden estos créditos a inversionistas sofisticados como bancos de inversión a través de una Sociedad de Titularización y con los recursos resultantes de dicha operación, vuelven a ofrecer nuevos créditos a personas cada vez menos solventes y a tasas de interés más altas debido al elevado riesgo de crédito.

Un prestamista común y corriente no sabe de donde proviene el dinero que se presta y probablemente nunca escucho hablar de la Titularización, pero ve que es tan fácil endeudarse que se apalanca al máximo. Pero el problema no solo será para él cuando empiece a incumplir con sus pagos y probablemente pierda el bien que adquirió con ese dinero, sino, que habrá un efecto multiplicador que afectará al banco iniciador que ahora no cuenta mas con una cartera sana ni liquidez, a la sociedad de titularización que emitió los títulos, a la aseguradora que participa en el proceso y sobre todo al inversionista final que compro estos títulos que parecían ser muy rentables. Así en 2008, algunos de los bancos más grandes del mundo recibieron ayuda de sus respectivos gobiernos o fueron adquiridos por grupos financieros aun mas grandes para evitar la quiebra y otros simplemente cerraron sus puertas dejando a millones de personas sin empleo.

Lamentablemente con esto no resolvemos el problema ni encontramos a un único culpable pero si nos ayuda a ver como la irresponsabilidad de algunos, causa un efecto devastador en millones de personas que al final terminan pagando la factura. En esta era donde nuestros líderes se desesperan por encontrar armas de destrucción masiva, pues dadas estas condiciones, ésta podría ser considerada una de ellas.


Gabriel Eduardo

 

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